domingo, enero 30, 2011

Un filósofo, una princesa, un perro y una biblioteca.

Había una vez una princesita que vivía en un castillo muy lejos de la ciudad.

Un día ella decidió dar un paseo a las afueras de su amurallado castillo, allí se topo con alguien que, según la princesa, tenia toda la pinta de ser un príncipe muy apuesto; Sus ojos color negro eran profundos y con solo verlos ellos le contaron muchos secretos.

El príncipe le ofreció un narciso, ella feliz  lo aceptó hipnotizada durante varios segundos por tanta belleza, al levantar la mirada para agradecerle tan delicado regalo descubrió que no había ni rastro de ese singular caballero.

La princesa entonces decidió oler el perfume de su flor, al hacerlo ella no percibió olor alguno y un frío petrificante invadió su corazón, sintió entonces como su pecho se abría en dos con un hirviente dolor, después... nada, la princesa experimento por primera vez la sensación de vacío.

De repente escucho un ruido de ramas rotas, ella alzó la vista y vio a un perro grande, un antiguo pastor inglés, que para su asombro comenzó a hablar.

-"Que te ha pasado? Parece que haz visto un fantasma"

-"Peor - contesto la princesa - me han dado una flor sin aroma..."

-"Eso es terrible, solo alguien puede ayudarte... El filósofo y su biblioteca andante"

-"¿Un filósofo?- pregunto la princesa - mi estimado can, no se si haz caído en la cuenta de que con esta flor hechizada, me han robado (literalmente) el corazón...no creo que un filósofo sea exactamente lo que requiera"

-"Confía en mi, lo necesitas... El posee una cantidad de libros extraordinaria, apuesto mi pata izquierda a que sabrá ayudarte"

-"Entonces ¿dónde lo encontraremos? Dijiste que su biblioteca era andante"

-"Lo es, por ello costara mucho trabajo encontrarlo, el esta en todos y ningún lado a la vez"

-"Suena a una tarea difícil pero quiero mi corazón de regreso, así que la dificultad no importa mucho"

-"Si restas importancia a lo difícil, esto deja de serlo"

La princesa rió y acarició al perro en su cabeza.

-"¿No seras tu ese filósofo?"

-"Me temo que no princesa, no tengo ni un pelo de esos ¡y como ves tengo bastantes! Andando, no hay tiempo que perder, yo seré tu guía y en poco tiempo tendrás tu corazón de vuelta"

-"Hasta ese entonces podré amar, querida bola de pelos"

-"Hasta entonces, princesa Simone"

-" Espera...no recuerdo haber dicho mi nombre" Dijo ella con algo de temor.

-"No lo hiciste, pero es inevitable no saberlo"

-"De acuerdo - dijo la princesa incorporándose - quizá no sea dificil reconocerme, pero me gustaría saber tu nombre, ya que vas a ayudarme."

-"Es cierto, no me he presentado... mi nombre es Hans"

Acto seguido Hans alzó su pata derecha y Simone la tomó en forma de saludo, ambos riéron.

-"Ahora debemos buscar a ese filósofo, no me ha quedado muy claro eso de la biblioteca andante... ¿acaso lleva un montón de libros consigo o quizá los lleva en una carreta?"

-"Nada de eso, es realmente una biblioteca, una enorme edificación de tres pisos y más o menos media manzana de largo... él vivie allí"

-"Suena dificil de creer - la princesa hizo una mueca -¿cómo hace para mover todo ese peso?"

-"Es debido a la mecánica bajo el edificio... es un artilugio que aun no logro comprender del todo pero se sostiene en lo que parecen gruesas patas de araña de hierro bien forjado y engranes de todas formas y tamaños, como un reloj bastante complejo...yo he estado allí y pese a que la biblioteca deambula no sientes movimiento alguno dentro de ella

Silencio, Simone se quedó mirando fijamente al perro.

-"¿Eres su mascota? ¿o quizá todo esto es un plan para que vaya a la biblioteca de quién sabe quién a que me secuestren o algo peor? esto es muy sospechoso Hans"

-"Soy un perro libre princesa - dijo levantando el pecho de manera un poco exagerada - la razón por la que conozco al filósofo es por que me salvó la vida hace muchos años, por eso se que es una buena persona y te ayudará sin dudarlo...creeme"

Después de pasear en círculos al rededor de Hans, la princesa decidió acercarse.

-"Discúlpame, creo que no tener corazón me ha vuelto desconfiada" - y le dio unas palmaditas en la cabeza.


Así fue como empezaron su viaje, fue sin duda exhaustivo pues Simone no sabía cuando ni dónde lo encontrarían, pero pensó erróneamente que no podría ser tanto tiempo pues mover un edificio debería ser algo pesado y bastante lento. Los días se volvieron semanas y las semanas meses, la comida fue pan comido, Hans resultó ser un excelente cazador, además, en las pequeñas urbes que encontraban a su paso reconocían a la princesa y dormían cómodos y calentitos en un hostal bastante limpio.


Pero el tiempo se hacía más pesado cada vez y la princesa comenzó a perder el entusiasmo de una manera alarmante, el invierno había llegado junto con días helados y nevadas constantes, ella sugirió reemprender la búsqueda al llegar la primavera, pero el perro objetó, debido a la nieve sería imposible que la biblioteca pudiera moverse, era el momento ideal. Con un suspiro de resignación por parte de Simone, siguieron caminando por la nieve varios días más.

-"Oh Hans...ya basta, esto es inútil, los pueblos son cada vez más difíciles de encontrar y no podemos dejar de caminar hasta dar con uno, tengo ampollas en mis pies por tanto caminar y en mis manos debido al frío, los guantes no sirven para nada, mucho menos los abrigos...lo siento, lo siento amigo, prefiero vivir mi vida sin corazón que morir en estos instantes de hipotermia, regresaré a mi castillo"

-"Pero Simone, quizá ya estemos cerca, quizá sea solo un día más, no te rindas o habrás llegado tan lejos por nada"

-"Ya no puedo más..."

La princesa dio media vuelta y camino despacio, dejó al perro a una distancia de poco más de cincuenta metros, pero al dar un paso escuchó un crujir preocupante que se prolongaba con un ruidito delicado y persistente, miró sus pies y descubrió que estaba caminando por una lámina insignificante de agua congelada.

-"Estoy caminando en un lago helado...el hielo se está rompiendo" - pensó

Giró ligeramente y sin respirar con la esperanza de ver a Hans, sintió alivio inmediato, el seguía allí con la cabeza baja, el hielo crujió terriblemente.

-"¡HANS! -gritó Simone - ¡HANS NECESITO AYUDA, EL HIELO SE ROMPERÁ!"


Lo siguiente fue muy rápido para la heredera al trono, de repente se había quedado sin piso y el agua helada le cubría hasta la cabeza, el frío había arrecido sus músculos y no pudo nadar, veía el cielo gris cada vez más lejos, como si cayera en un túnel, la oscuridad se la comía.


Después sintió las ondas de agua violentarse, como si alguien más hubiera caído en el lago.

-"Debe ser Hans... ¿cómo es posible que lo haya hecho arriesgarse? no sobreviviremos"

Cerró sus ojos y esperó lo inevitable, aunque el resultado fue impredecible... una mano le agarro la muñeca con bastante fuerza y sintió avanzar hacia la superficie.

Al tomar la primer bocanada de aire su cabeza trabajó al máximo para llegar a una conclusión :


-"Hans no tiene manos" - dijo en voz alta.



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Un filósofo, una princesa, un perro y una biblioteca. por Fabiola Velez se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.





...está demás decir que va a continuar, por el momento no tengo bocetos ni nada, todo está en mi cabeza (buff) me han dicho que la biblioteca recuerda al castillo vagabundo (Howl's moving castle) cuando empecé a dar a luz esa idea también lo pensé, pero ese castillo es gigante, parece como si un animal lo llevara en su espalda, muy desorganizado...muy grotesco, en lo siguiente que escriba, Simone dará una detallada descripción del lugar (si logra dar con el filósofo, claro ejm ejm ejm)


Sobre el título, es larguísimo pero estoy 90% segura de que será el nombre oficial del cuento, me gusta por que uno no sabe como esos personajes se pueden hilar en un mismo cuento hasta que empiezas a leer, y eso es muy bueno.

3 pensamientos.:

~Px dijo...

Al leer el título pensé que contarías un chiste xD
Pero excelente historia, puro suspenso contigo.

Señorita Escarlata dijo...

xD bueno, te diría que para que no te vayas con la decepción te contaba uno, pero creo que no me se ninguno u_u pero deja investigo o si no invento uno e_e

El Escritor de Pacotilla dijo...

Yo tengo esa pelicula del castilo vagabundo.

Ya hacia falta material original qué leer, bien por ti, sigue adelante. :)

Yo igual preparo un cuento.

What Would Lisbeth Do?